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Arquitectura Headless & Composable Commerce

Una idea que a marketing se le ocurre un lunes no debería tardar tres semanas en estar en vivo. Y sin embargo, así funciona cuando cambiar un simple banner obliga a tocar el mismo código que procesa los pagos esa es la trampa silenciosa del sistema todo en uno. La arquitectura headless deshace ese nudo: separa por completo lo que el cliente ve de la maquinaria que cobra y despacha.
Marketing gana libertad para rediseñar, lanzar y experimentar a la velocidad del mercado, mientras el backend que mueve el dinero permanece estable y protegido. Armamos ese ecosistema pieza por pieza, eligiendo la mejor herramienta para cada necesidad, y lo hacemos de forma gradual: tu sitio actual convive con el nuevo hasta que los números justifiquen el cambio completo.

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